Leonardo Padura: es dramático medir el costo del fracaso de la utopía del siglo XX

El desgarro que han sentido muchos lectores de la novela ‘El hombre que amaba a los perros’, que cuenta la vida del asesino de León Trotski, Ramón Mercader, parte de tomar conciencia del costo que ha tenido y tendrá el fracaso de la gran utopía del siglo XX, dijo a Sputnik su autor, el cubano Leonardo Padura.

El libro publicado en 2009 es “un tanto desgarrador porque es la crónica del fracaso de esa gran utopía socialista del siglo XX”, dijo Padura, de visita en Uruguay.

La humanidad está “desde la época de los griegos conscientemente buscando esa utopía, ese lugar que no existe pero que sería el lugar donde, como principio, se viviría en un máximo de libertad y con un máximo de democracia”, describió.

 

 

“Hubo un proyecto revolucionario que pretendía lograr eso en la Tierra, en el presente, en el siglo XX, y lamentablemente eso se fue pervirtiendo con los años; tener la conciencia de cuánto nos ha costado esa perversión y de cuánto le va a costar a las generaciones futuras rearmar una utopía igualitaria factible es dramático” y por eso, “en ese sentido, a mucha gente de pensamiento utópico, de pensamiento de izquierda, la afectó esa historia”, observó el cubano.

La obra es mucho más que la historia del español Mercader, pues acompaña también el exilio de Trotski por el mundo hasta terminar en México y relata con crudeza las divisiones de la izquierda durante la Guerra Civil Española para ir y volver continuamente a la Cuba actual.

Las obras de Padura suelen traer a sus lectores acontecimientos del pasado cubano poco conocidos, la masonería en “La novela de mi vida” o la odisea de los judíos que huían del nazismo esperando en el buque St. Louis frente al puerto de La Habana, en “Herejes”. Entender cómo nos cambia la historia.

Entender como nos cambia la historia 

“Me interesa la historia en la medida en que me ayuda a entender el presente, en la medida en que ilumina ese presente; por eso siempre todas estas historias, el siglo XIX cubano, la Ámsterdam de Rembrandt, todo el mundo que recorre Trotski, están puestas en función de una historia actual, contemporánea, en la cual los personajes sienten que el peso de la historia los toca”, explicó Padura.

A tal punto llega esa intención que la ficción en la que está trabajando, “La transparencia del tiempo”, “tiene una serie de momentos históricos en los cuales hay un personaje que se repite, es un personaje diferente y a la vez es el mismo, siempre viviendo la circunstancia de saber que su vida está condicionada por la historia”.

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Leonardo Padura ve con optimismo el futuro de Cuba

El autor reconoce que desentrañar cómo la historia cambia, determina e influye en la vida de la gente es una “obsesión” que adquirió su personaje de ficción, el detective Mario Conde, y que estará muy presente en su próxima obra. Por eso, alega Padura, sus novelas históricas “no son propiamente novelas históricas, igual que las novelas policíacas no son propiamente policíacas, sino que trato de ver siempre todo desde una perspectiva social y humana”.

Cada uno de esos viajes al pasado se presenta como un contrapunto con el presente de Cuba. La historia, dice, “es una experiencia, una manera de entender la realidad y de saber que hemos vivido como resultado de una serie de acontecimientos históricos; y siempre me interesa partir del presente cubano y regresar al presente cubano”.

Para el autor, la característica de ‘El hombre que amaba a los perros’ no es que cuente el asesinato, ni siquiera el deterioro de la utopía socialista en el siglo XX, sino que eso esté visto desde la experiencia vital de un cubano, es decir la historia se convierte en carne y en experiencia vital de un personaje, Iván, el cubano aspirante a escritor que por azar descubre al asesino Mercader, que pasó sus últimos años en Cuba.

Por esta obra, Padura fue galardonado dentro y fuera de su país. Entre muchos otros, en 2012 recibió el Premio Nacional de Literatura de Cuba y en 2013 fue declarado Oficial de la Orden Nacional de las Artes y Letras de la República Francesa.

 

 

Buscar la verdad

Para el escritor cubano más premiado y popular de la actualidad, la trama policial de muchas de sus novelas no es lo más importante.

Pero la estructura narrativa de la novela negra “te obliga a contar una historia, que puede tener un carácter más superficial o más profundo, eso depende de ti como escritor; yo trato de que sea lo más social posible y dejo la parte de la “intriga policíaca” en un segundo plano”, dice. A tal punto “que he escrito varias novelas en las cuales al final tengo que hacer una selección de cuál de los personajes es el criminal de la historia porque no lo sé, porque lo que me interesa es contar esa historia a partir de una ruptura de un orden, que siempre significa un crimen o un delito o la sospecha de un crimen o un delito”, indica.

Otro asunto de la novela negra que interesa a Padura es el personaje, en este caso el detective Mario Conde, “que busca la verdad”. Y en esa búsqueda, Conde emprende inevitablemente un recorrido de descubrimiento por la sociedad cubana.

“Conde empieza por investigar algo que no conoce, por ejemplo en “Herejes” (2013) se pone a buscar la historia de ese judío que no se sabe por qué se fue de Cuba, o a buscar a la muchacha que ha desaparecido y que pertenece a una tribu urbana”, ejemplificó.

En “La transparencia del tiempo”, ese descubrimiento será el de las desigualdades sociales que segmentan la capital cubana.

“Conde muestra y de alguna manera enjuicia, porque siempre tiene opiniones, una realidad; por eso recurro a él con tanta frecuencia… me da los instrumentos para poder hacer una búsqueda de la verdad que sea reveladora para él, pero también para mí y para el lector, desde una perspectiva que siempre tiene un punto muy cercano al involucramiento”, describe.

Hacer literatura en Cuba

El escritor asegura que es complicado vivir de la literatura en Cuba porque se publican pocos títulos y pocas cantidades de ejemplares y los derechos de autor son insuficientes para vivir.

Además, “a pesar de lo mucho que ha cambiado la situación de permisibilidad del tratamiento de asuntos en Cuba, no ha cambiado del todo; sigue habiendo mecanismos de censura y sobre todo de autocensura”, sostiene.

Él ha tratado de “pasar por encima de eso” y se declara afortunado de “escribir sin límites” gracias a que hace más de 20 años publica en el sello español Tusquets.

“Mi límite es que mis libros, aunque hablen de política, no se conviertan en alegatos políticos, porque la función de la literatura es estética; puede tener lecturas políticas, y de hecho mis libros tienen muchas lecturas políticas”, asegura.

Dentro de Cuba, sus libros aparecen en ediciones de pocos ejemplares y son “poco comentados”.

Pese a ser el escritor más galardonado por los críticos de su país “tengo libros que han ganado el premio de la crítica sin tener una sola crítica publicada, porque los críticos dicen “déjame no meterme a hablar de esto”, pero luego te dan el premio”, dice.

 

 

En cambio, los escritores cuyo horizonte de publicación son las editoriales cubanas no tienen ese espacio, porque en ellas “todavía existen ciertos niveles de control”. Con todo, “en los últimos 25 años la literatura cubana ha dado un giro radical en cuanto a la discusión de la realidad… es difícil encontrar en Cuba una novela o un libro de cuentos que no tenga esa visión crítica”, asegura.

Pero esa nueva narrativa cubana es casi desconocida en el exterior. Padura atribuye esa escasa visibilidad a “cierta crisis de la novela en Cuba”.

En su opinión, “no hay suficiente cantidad de novelas cubanas que sean capaces de competir en el mercado del libro en lengua española, que es muy complejo”.

Y así aparecen libros originalmente escritos en español que solo logran editarse en francés o portugués, lo que a su juicio es “absurdo”.

Esa escasez de novelas se relaciona con la “falta de motivación” de los escritores que viven en Cuba.

“Imagínate que de derechos de autor una editorial cubana te pague 250 dólares por escribir una novela, después que te pases tres años escribiendo… ¿De qué tú vives durante esos tres años?”, cuestiona.

Por tanto, concluye, no hay espacio físico ni económico que permita a los narradores cubanos dedicar un tiempo largo a la escritura de novelas.

Relaciones con EEUU  

Las medidas del presidente de EEUU, Barack Obama, para aliviar el embargo contra Cuba han tenido poco impacto en la vida cotidiana de los cubanos, mientras el país caribeño sigue sin definir qué tipo de relación económica querrá tener con su vecino cuando se levante el bloqueo, dijo Padura.

“Lo que más ha tocado a la sociedad cubana es el establecimiento de vuelos comerciales que ha abaratado en un 60%  el precio de los billetes, y eso va a permitir que muchos cubanos que viven en EEUU vengan con más frecuencia, que muchos cubanos que tienen visado norteamericano puedan ir a EEUU, y ahí se crea un movimiento comercial porque la gente viene con tres maletas de cosas que a veces son para la familia, pero a veces son para vender”, dijo Padura, quien se encuentra en Uruguay como parte de una gira que lo llevó a Argentina y continuará por Brasil.

Sin embargo, el autor de ‘El hombre que amaba a los perros’ advierte contradicciones ante las últimas medidas debanderacuba Obama, que en octubre levantó la prohibición a los barcos extranjeros que habían tocado puertos cubanos ingresar a territorio de EEUU para carga y descarga por un plazo de 180 días y autorizó a los ciudadanos de su país a comprar en Cuba ron y habanos para uso personal e ingresarlos como parte de su equipaje. Ese paquete de medidas “fue muy criticado en Cuba porque se consideraba insuficiente e injerencista; pero, a la vez, la persona que ha llevado las conversaciones con EEUU, Josefina Vidal, (directora general de EEUU de la cancillería cubana) decía lo beneficiosas que eran estas medidas de Obama”, comentó Padura.

“¿Realmente pedimos que se levante el embargo, pero cuando hay opciones de utilizar los espacios del embargo, a Cuba no le parece suficiente o no le parece conveniente?”, cuestionó el escritor cubano.

Padura mencionó la negativa del Gobierno cubano a autorizar la instalación de una fábrica de tractores, y sostuvo que hay “una política muy evidente de evitar la presencia norteamericana, de los medios, de las comunicaciones, de todo lo que tenga que ver con la parte ideológica de la relación”.

Si bien durante varios meses de este año se sucedieron el concierto de los Rolling Stones, la filmación de una nueva secuela del filme “Rápido y furioso” y la visita de Obama, todavía hay restricciones, y “si viene un grupo de rock a Cuba no le dan el permiso para filmar” un videoclip, dijo.

El propio Padura asegura que debe volver a gestionar ante las autoridades la autorización para filmar en Cuba una serie producida por Canadá y EEUU basada en el personaje de sus novelas policíacas, Mario Conde, “porque dijeron que no se podía”.

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Leonardo Padura, premio Princesa de Asturias de las Letras 2015

En su opinión, tampoco está claro lo que sucederá en caso de que Washington levante el bloqueo que mantiene contra la isla desde hace más de medio siglo. “Nos lamentamos de que EEUU no pueda comprar el níquel cubano y que Cuba pierda una equis cantidad de millones por la venta de níquel en otros mercados y no en EEUU, (donde) tendría un precio preferencial; o nos lamentamos de que Cuba no pueda comprar una cantidad equis de pollo porque tiene que comprarlo en otros lugares donde los precios son mayores”, observó.

Ya sin bloqueo, “¿Cuba siempre le venderá el níquel a EEUU y siempre le comprará el pollo? Es decir, ¿volveremos a tener aquella famosa disyuntiva de que Cuba fabricaba azúcar para EEUU y recibía caramelos de EEUU? ¿Volveremos a lo mismo? No lo sé, pero es una posibilidad”, dijo.

Trump o Clinton

Respecto del futuro de las relaciones bilaterales tras las elecciones estadounidenses de este mes, Padura estimó que “Hillary (Clinton) hará una política de continuidad con respecto a lo que Obama comenzó”.

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América Latina espera el ‘mal menor’ en las elecciones de EEUU

“Con cuánta intensidad lo hará, no lo sé, (ni) si lo hará en el primer mandato o en el segundo, como hizo Obama muy inteligentemente para poder lograr lo que quería”, señaló. Pero si el triunfador fuera el postulante republicano Donald Trump, las incertidumbres son mayores, según el escritor. “No sé si la opción será pragmática: “seguimos esta política con Cuba y vamos a hacer todos los negocios que podamos hacer”, o si será fundamentalista: “no queremos saber nada con Cuba porque además está llena de mulatos, negros y blancos que parecen blancos pero no son blancos”, bromeó.

Padura considera evidente que “si EEUU realmente quiere cambiar las cosas en Cuba, lo primero que tiene que hacer es levantar el embargo, porque de Playa Girón para acá ensayaron todos los métodos y todos fracasaron, desde la invasión militar directa hasta todas las presiones de tipo comercial”.

Pero el novelista y periodista cree fundamental dilucidar cómo se preparará Cuba para un nuevo escenario sin bloqueo, porque de eso dependerá el futuro de las relaciones entre los dos países.

Contenido original de Sputnik Mundo

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