¿Por qué El Quijote es la novela emblema de la lengua hispana? - Seis Grados - Experiencias que nos conectan
¿Por qué El Quijote es la novela emblema de la lengua hispana?

¿Por qué El Quijote es la novela emblema de la lengua hispana?

El Quijote ha demostrado ser un terreno fértil para la literatura mundial, ramificándose en varios géneros, haciéndose presente en tradiciones nacionales

 

Por May Mijares / @SritaMaga

Indiscutiblemente es la novela más importante del mundo occidental
Grant L. Voth 

 

“En algún lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”… Así comienza la obra emblemática de la narrativa en español: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Aunque no conozcamos exactamente cuál es ese lugar que el protagonista de esta historia nos desea recordar, muchos sí sabemos a qué libro se refiere.  Conocemos sus andanzas junto a la compañía de Sancho Panza y al inseparable Rocinante.

Don Quijote es uno de los primeros y más influyentes ejemplos occidentales de la novela moderna. Rompió un paradigma que estaba establecido en el momento que escribió la obra: los libros de caballería. Amadís de Gaula es el referente más conocido de este género, por eso es importante destacar el contexto en el que la novela se escribió. La literatura popular de la época era romántica, con narraciones fantásticas y llenas de situaciones en las que intervenía un héroe. La clásica lucha del bien contra el mal. Don Quijote introdujo el contraste entre el romance y la realidad, y se le atribuye el origen del realismo como tema en la literatura. La obra de Cervantes influyó en la creación y transformación de géneros literarios.

 

 

El propio Cervantes afirma que escribió Don Quijote para socavar la influencia de esos “vanos y vacíos libros de caballerías”, así como para proporcionar un material alegre, original y entretenido a sus lectores. Satiriza los libros de caballería a través del humor y la ironía creando un protagonista que se desvincula de la realidad y sus aventuras terminan en situaciones graciosas como confundir molinos de viento con gigantes o el malentendido con Maritornes.

¿Qué significa ser alguien “quijotesco” en la actualidad? El Quijote ha demostrado ser un terreno fértil para la literatura mundial, ramificándose en varios géneros, haciéndose presente en tradiciones nacionales y, finalmente, influenciando en el trabajo de algunas de las figuras más importantes de la literatura mundial, desde Nabokov a Borges, desde Fielding hasta García Márquez. La palabra perdura porque su fuente perdura.

Cuatrocientos años después de publicado, el Quijote sigue siendo referencia en la literatura. “Si hay una novela que debes leer antes de morir es Don Quijote”, dijo el autor nigeriano Ben Okri cuando la novela fue seleccionada como el “libro más significativo de todos los tiempos”.  Cuenta María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, que el Quijote era la única novela que le gustaba al escritor argentino. J.M. Coetzee, premio Nobel de Literatura 2003, dice que “Don Quijote es la novela más importante de todos los tiempos porque contiene infinitas lecciones”. Casi nadie niega la influencia de la obra de Cervantes en la literatura universal.

Don Quijote también se celebra por ser una de las primeras novelas occidentales en explorar la evolución psicológica de sus personajes ya que las obras antes se centraban poco en la vida interior. Don Quijote, el personaje, es un hombre que se sumerge en la lectura de la literatura romántica, que experimenta e interpreta la realidad a través de esa mirada. Percibe la vida y todo lo que la compone como un idealismo fantástico. Su caballo que es “piel y huesos” para él es mejor montura que el Babieca del Cid. Idealiza a la campesina Aldonza Lorenzo como una bella doncella. Su compañero Sancho Panza es el individuo menos educado pero es el más realista de la historia.

Mientras los personajes realizan sus aventuras, vamos conociendo cada incidente desde ambos puntos de vista, la locura y la cordura. Romántico versus realista. Excéntrico versus común. Ilusión versus lógica. A través de la cooperación, el compañerismo y la admiración mutua, su influencia mutua se construye y resulta beneficiosa para ambos personajes. El Quijote se va convirtiendo en un realista, y Sancho Panza se vuelve más idealista. Cervantes de esta manera nos muestra que los opuestos se contraponen y a su vez pueden complementarse y mejorarse mutuamente.

 

 

Otro tema importante en el Quijote es la percepción de la realidad. Lo que importa no es una cosa o una situación sino la forma en que nosotros, como individuos, lo percibimos. Y también, que la forma en que percibimos las cosas depende de nuestras experiencias previas. Nuestras interpretaciones sobre la realidad pueden decirnos tanto sobre nosotros mismos como sobre nuestro entorno. Don Quijote fue básicamente una de las primeras novelas en explorar estos temas y nuevamente, como resultado tuvo una gran influencia en la literatura posterior y hasta la que leemos en la actualidad.

Es interesante notar que la novela está dividida en dos partes, originalmente solo la primera fue publicada. Un hombre llamado Avellaneda publicó una segunda parte, no Cervantes. Se cree que Cervantes estaba tan molesto que otro autor le haya robado su historia, que escribió su propia segunda parte con gran esfuerzo para asegurarse de que era superior no solo a la parte fraudulenta de Avellaneda sino también a su propia primera parte.

La continuación del Quijote fue publicada en 1615, diez años después de la primera. Al final, Don Quijote muere y Cervantes “enfatiza que no hay más aventuras que relatar, y que cualquier otro libro sobre Don Quijote sería espurio”, de modo que ningún autor podría continuar la historia más allá. Y así fue, Alonso Quijano murió con la pluma de Cervantes sin saber que dejaba una obra para la posteridad. Sea por estudios académicos o lectura por placer, el Quijote siempre será una referencia y no perderá la relevancia que posee de vivir sus mundos posibles a través de la literatura.